Germinador de versos en mis sueños de estirpe imaginativa, germinador de los cultivos de emociones que en mis laberintos se esconden, así te nombro en mis codicias que vuelan a tu encuentro, en mis lujurias que prevalecen limpias cual manantial de senderos escondidos. Tal cual digo en esta mañana de Mayo frío en mis ventanales, eres en mis fecundidades espirales, germinador, bullente vida, ferviente luz de candil eterno que eleva mis deseos de más, mis ganas de fomentar en tus cúspides mi sembradío de besos maduros en tus camisas, en tu regazo, de exacerbar mis caricias guardadas para el lóbulo de tu oreja, para tu pecho, para tus piernas firmes...pienso en tí, en tus pies que han transitado el camino paralelo a mi deslinde, en tu boca que no sé si me nombra, pienso en los botones de tu camisa con la que en un sueño envolví mi cuerpo...Si, te pienso y es Mayo en mis puertas, en mis cercos, y tú germinador de mis amaneceres sonríes en mis baúles del alma, me sonríes y te pienso, y te siento cerca inundando hasta mi risa que se contagia con la tuya, tan llena de arcoiris tu risa ...germinador, de mis huertos de letras, de mis alboradas desteñidas, de mis noches sin sentidos que acoplan vendavales que no quiero tener...ya no siento frío en este Mayo otoñal si tus ojos me ven, si tu realidad me señala, si tus manos me buscan, si tu voz me llama... yo te llamo, mi germinador y sé que me escuchas, sé que me sientes porque tu recuerdo besa mi espera cada instante…
FABRICO PARÉNTESIS PARA NO MORIR SIN LA COMPAÑÍA DE TU LUZ. Eloisa Echeverria © Todos los derechos reservados.
martes, 9 de abril de 2013
Germinador.
Germinador de versos en mis sueños de estirpe imaginativa, germinador de los cultivos de emociones que en mis laberintos se esconden, así te nombro en mis codicias que vuelan a tu encuentro, en mis lujurias que prevalecen limpias cual manantial de senderos escondidos. Tal cual digo en esta mañana de Mayo frío en mis ventanales, eres en mis fecundidades espirales, germinador, bullente vida, ferviente luz de candil eterno que eleva mis deseos de más, mis ganas de fomentar en tus cúspides mi sembradío de besos maduros en tus camisas, en tu regazo, de exacerbar mis caricias guardadas para el lóbulo de tu oreja, para tu pecho, para tus piernas firmes...pienso en tí, en tus pies que han transitado el camino paralelo a mi deslinde, en tu boca que no sé si me nombra, pienso en los botones de tu camisa con la que en un sueño envolví mi cuerpo...Si, te pienso y es Mayo en mis puertas, en mis cercos, y tú germinador de mis amaneceres sonríes en mis baúles del alma, me sonríes y te pienso, y te siento cerca inundando hasta mi risa que se contagia con la tuya, tan llena de arcoiris tu risa ...germinador, de mis huertos de letras, de mis alboradas desteñidas, de mis noches sin sentidos que acoplan vendavales que no quiero tener...ya no siento frío en este Mayo otoñal si tus ojos me ven, si tu realidad me señala, si tus manos me buscan, si tu voz me llama... yo te llamo, mi germinador y sé que me escuchas, sé que me sientes porque tu recuerdo besa mi espera cada instante…
viernes, 14 de diciembre de 2012
Un deseo...
Que el camino de la luz algún día nos una…
que permita perdernos en los ojos las curvaturas de
los deseos,
que podamos converger las manos en los poros,
potenciar los besos en las espaldas para llevarnos
siempre cabalgando,
fijar en las
bocas rosarios de palabras que acaricien
alrededor de las cosas sencillas que brotan desde el
alma,
desde el sentimiento que nos une;
Que el camino de la luz ilumine nuestros rostros
que tu melodía
y mi canto se unan para tararear el
vuelo del universo,
de este universo perfecto que nos cobija
en el compendio de espacio que nos entrega para venir
a vernos,
a vivir un calendario más, inmersos en estos cuerpos
corruptos;
Yo no sé de fatigas, sé que tú tampoco,
porque el sendero del aprendizaje es lento y
vertiginoso
y el regreso a la luz que nos creó es, juntos…
No concluye el amor que te profeso
desde el instante que mi luz se completó con tu luz…
pero el viento de la vida y sus instrucciones es
esquizofrénico
en sus
partituras
no entrega algo de lo que pueda aferrarme y seguir sin
miedo
sin temer a perder el murmullo de tu voz engranada…
Yo amo en ti el tinte rojizo de tus besos madurados
que enarbolan música en la piel de mis instintos cedidos
a tu herencia vehemente,
irregular y carente de subterfugios baratos.
En el hogar que hay en mi corazón habitas, radicas
infinito de color armónico…
miércoles, 1 de agosto de 2012
Trasciendes..
Quedé prendida, hechizada en el arco de tu sonrisa, en el vuelo espiral que haces sin prisas porque todo en ti tiene razón de ser,
quedé enamorada
de la luz que tu mirada emite cuando me
miras silente y me dices “que bella estás”
porque ni un
ave rapaz puede robarme la caricia que tu eterna sonrisa
me trasmite
y energiza como volcán en erupción,
enamorada de
los deslindes brillantes que tiene tu postura de amante
que llena
vacíos y fríos que en el pasado quedaron,
mis manos, mi piel, mi alma te amaron desde el mismo
instante que tu luz encandiló
los silencios y oscuridades en las que estuve
olvidada…
martes, 24 de julio de 2012
viernes, 22 de junio de 2012
Llévame.
Llévame en tus
pensamientos para no sentir este frío que se vino a instalar en mi ventana
trasládame en tu retina para no encontrar el hielo en mi
cama,
cárgame en tu
boca para no encontrar los silencios habitando mis caminos,
transbórdame a
tu corazón para quedarme dormida en tu
pecho sin miedo al vivir sin ti cerca.
miércoles, 8 de febrero de 2012
Para que puedas venir...Te regalo el tiempo que camina perezoso por las estaciones de esos andenes sin pasajeros para que lo tomes, lo domes y vengas a compartirlo conmigo a este desierto que se transforma en fértil vergel cada vez que tu sonrisa se detiene a darle cuerda a mis relojes inconclusos, relojes imperfectos que alcanzan su grandeza cuando tu tibieza reposa en mi almohada...
sábado, 28 de enero de 2012
La joya.
La joya.
La invitó a seguirlo. Ella aceptó porque sintió que tener familia era un paso que era tiempo de dar. No fuera a ser cosa que se le pasara el instante vagabundeando sin echar raíces. Él le regaló una joya para que usara en su muñeca. Ella la recibió con alegría. Eran perlas extraordinariamente blancas. Le hizo ilusión tener algo tan bello y de tanto valor en sus manos.
Con el paso de los años las perlas dejaron de ser tan inmaculadas y pedieron el color. Se volvieron de un color miel que a ella le decepcionaba ver. La guardó en algún cajón. Cierto día se encontró con ella y decidió botarla. Las miró con ternura por lo que significaban. Por la alegría con la que un día las recibió, y vio con sorpresa que, en el contorno de la unión de cada una con la otra tenían diamantes que brillaban de forma portentosa. Ella nunca los había visto. También reparó en que, el color de las perlas, era del tono de los ojos del hombre que se las había regalado. Del matiz de los ojos del hombre que la había invitado a caminar a su lado. Ella quiso ponerlas de nuevo en su muñeca pero con tristeza vio que la hermosa joya ya no le quedaba.
Con el paso de los años las perlas dejaron de ser tan inmaculadas y pedieron el color. Se volvieron de un color miel que a ella le decepcionaba ver. La guardó en algún cajón. Cierto día se encontró con ella y decidió botarla. Las miró con ternura por lo que significaban. Por la alegría con la que un día las recibió, y vio con sorpresa que, en el contorno de la unión de cada una con la otra tenían diamantes que brillaban de forma portentosa. Ella nunca los había visto. También reparó en que, el color de las perlas, era del tono de los ojos del hombre que se las había regalado. Del matiz de los ojos del hombre que la había invitado a caminar a su lado. Ella quiso ponerlas de nuevo en su muñeca pero con tristeza vio que la hermosa joya ya no le quedaba.
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