miércoles, 1 de agosto de 2012

Trasciendes..











Quedé prendida, hechizada en el arco de tu sonrisa, en el vuelo espiral que haces sin prisas porque todo en ti tiene razón de ser,
quedé enamorada de la luz que tu mirada emite cuando me  miras silente y me dices “que bella estás”
porque ni un ave rapaz puede robarme la caricia que tu eterna sonrisa
me trasmite y  energiza como volcán en erupción,
enamorada de los deslindes brillantes que tiene tu postura de amante
que llena vacíos y fríos que en el pasado quedaron,
mis manos,  mi piel, mi alma te amaron desde el mismo instante que tu luz encandiló
los  silencios y oscuridades en las que estuve olvidada…

martes, 24 de julio de 2012

Fabricante 1





No sé por qué ni para qué siento lo que siento
Sólo sé que si lo dejo de sentir desaparezco…sangre en mis venas, aire en mis pulmones, luz en mi alma para crear, tu ser, enredado en la elipse de mi corazón que late en perfecta sincronía aún en la lejanía de nuestros cuerpos…

viernes, 22 de junio de 2012

Llévame.

Llévame en tus pensamientos para no sentir este frío que se vino a instalar en mi ventana
trasládame  en tu retina para no encontrar el hielo en mi cama,
cárgame en tu boca para no encontrar los silencios habitando mis caminos,
transbórdame a tu corazón para quedarme dormida  en tu pecho sin miedo al vivir sin ti cerca.









martes, 20 de marzo de 2012


Tengo en el alma un susurro  que nutre mis horas de energías dulces para seguir, se instaló una tarde de mayo cambiando mis oscuros senderos por caminos  fértiles en donde puedo respirar sin miedo a vivir…

miércoles, 8 de febrero de 2012

Para que puedas venir...Te regalo el tiempo que camina perezoso por las estaciones de esos andenes sin pasajeros para que lo tomes, lo domes y vengas a compartirlo conmigo a este desierto que se transforma en fértil vergel cada vez que tu sonrisa se detiene a darle cuerda a mis relojes inconclusos, relojes imperfectos que alcanzan su grandeza cuando tu tibieza reposa en mi almohada...

La luna de febrero desde mi ventana.



Después de este tiempo, al final del día mi elección sigue siendo que la luz de tu sonrisa alumbre mi camino. Tú eres mi luz. Mi guía.

Atardecer en mi balcón.

Amo el  lugar a donde me llevas cada vez que tu mirada pinta en mi alma, con colores brillantes, instantes  y emociones dulces...


sábado, 28 de enero de 2012

La joya.





La joya.


La invitó a seguirlo. Ella aceptó porque sintió que tener familia era un paso que era tiempo de dar. No fuera a ser cosa que se le pasara el instante vagabundeando sin echar raíces. Él le regaló una joya para que usara en su muñeca. Ella la recibió con alegría. Eran perlas extraordinariamente blancas. Le hizo ilusión tener algo tan bello y de tanto valor en sus manos.
Con el paso de los años las perlas dejaron de ser tan inmaculadas y pedieron el color. Se volvieron de un color miel que a ella le decepcionaba ver. La guardó en algún cajón. Cierto día se encontró con ella y decidió botarla. Las miró con ternura por lo que significaban. Por la alegría con la que un día las recibió, y vio con sorpresa que, en el contorno de la unión de cada una con la otra tenían diamantes que brillaban de forma portentosa. Ella nunca los había visto. También reparó en que, el color de las perlas, era del tono de los ojos del hombre que se las había regalado. Del matiz de los ojos del hombre que la había invitado a caminar a su lado. Ella quiso ponerlas de nuevo en su muñeca pero con tristeza vio que la hermosa joya ya no le quedaba.

viernes, 25 de noviembre de 2011

El tiempo y la esperanza.





El tiempo indomable les manejó la vida con maestría. Impidió que se vieran. Que se olieran siquiera. Sólo la esperanza de vez en cuando les dejaba entrever que en alguna parte estaba esa persona que los haría sonreír desde el alma. Le permitía que se sintieran aun en la distancia. Pero el tiempo convirtió todo en espacios infinitos. En relojes derretidos entre los dedos. Se escapaba. Se escurría. Tiempo cruel que corres sin piedad le recriminaba la esperanza. El amor de ellos tiene que vivirse en esta realidad. Pero el tiempo, sordo en su estela de horas intransigentes, sólo caminaba sin prestar atención más que a su transitar.
Un día, cuando el tiempo estaba sentado, confiado en el trabajo realizado, vino la esperanza con su corazón tan puro y los hizo verse. Desde lejos. Sin tocarse. Se reconocieron al instante. Se llenaron de la luz del otro. Mágico momento con olores dulces que se quedó a habitar, en piel y alma. Prodigioso instante que los llenó de energías nuevas, desconocidas para ambos. Se sentían brillar. Poderosos. Y comprendieron que estaban allí, en la vida recorriendo caminos sin sentido y que ahora sabían que existían para darse el equilibrio para estar acá. Que no estaban solos como siempre habían pensado. 
Desde entonces ambos viven refugiados en la esperanza que les dice que algún día cuando el tiempo se descuide nuevamente podrán alcanzarse para no separarse más. Ella se iba a encargar de hacerlo realidad. Ellos creyeron en la esperanza que les fabricó una playa en donde construyeron un puerto. Un puerto que el tiempo jamás pudo tocar porque lo que sentían era amor del real. Ese que ve que el cuerpo es sólo un envase y lo que importa está dentro.

martes, 16 de agosto de 2011

Quizás...




Quizás el mundo evolucione  y no me lleve en su péndulo de instantes a la esfera de tu espacio en el que quiero navegar, sin embargo, sé que guardaré en mi alma este sentimiento profundo que nació por ti una noche con la luna de Mayo muchas eternidades  porque  la luz  de lo que  siento es tan fecunda que no podrá apagarse…es inconmensurable en su  profesar, es impagable en su entrega, no tiene fronteras ni en tiempos ni espacios. Existe porque existes…Si tú no estuvieras, si tú no te hallaras aquí el sentir no sería lo sublime que es…Quizás el mundo evolucione en especies y tiempos, quizás nunca me pierda en el torbellino de tu risa, o jamás pruebe el sabor de tu piel o la tibieza de tus labios, sólo sé que llevaré conmigo el aroma que emana de tu nombre inmortal en eternidades bordado en el borde interno de mi alma…No hay sitio que no habites en mis valles y eso me hace brillar.