jueves, 3 de septiembre de 2009

Oscuridad

Me ahoga la ausencia que hay de ti
en esta habitación que se hace tan fría
sin tu compañía estival de inducción fresca.
Se me disloca el tiempo sin tu mirar.
Parafraseo versos sin sentido.
Manejo delirantes ataques de fuga
hasta tu claridad
Pero las lágrimas que habitan en mis ojos
no me dejan ver el camino hacia tus manantiales de luz.
Divide mi razonamiento la desaparición
del ánfora repleta de besos y abrazos
que me brindabas.
Mi alma que te espera y mi cuerpo que pulula
sin sentido son dos ahora.
No el uno que parecía eterno
perdido en la luz de tus ojos,
o en el mar próspero de tu voz.
La humanidad mundana gana una vez más.
A esta historia también la deja sin un final feliz.

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